
La construcción con máquinas microscópicas, que construyen materiales molécula a molécula, y objetos heterogéneos orgánicos o inorgánicos con esos materiales, ya existe al menos en forma experimental. Algunos de nosotros llegaremos a asistir a la popularización de estas máquinas, que comenzarán siendo caras y raras como una impresora en los 80, pero muy pronto nos serán accesibles. Un nuevo par de zapatillas o una pizza podrían construirse en casa, si el cartucho de moléculas no se acaba antes; quizás habiendo comprado la licencia correspondiente o utilizando alguna del tipo freeware. Más caro será construir una casa, por su tamaño, pero el procedimiento será similar. Es posible que las zapatillas, las pizzas y las casas sigan siendo parecidas a las de hoy, pero la forma de diseñarlas cambiará necesariamente; quizás la producción múltiple, las copias pirata, la configuración personalizada, la actualización en línea, la compatibilidad, los virus y los plugins serán aplicables a aquellas y habrá que tenerlos en cuenta mucho antes de lanzarlas al mercado.
El artículo de Peter Yeadon publicado ayer por archfarm me ha recordado antiquísimas predicciones acerca de cómo hoy usted podría estar leyendo esto mientras yo lo escribo.
http://www.archfarm.org
Comentarios